Maldito Kawashima
May 9, 2007 ![]() |
Paseando por la seccion de videojuegos (¡ni idea de como llegué allí!) me llamaron la atención dos niños pequeños, de unos 12 años. Uno de ellos sostenía en sus pequeñas (adjetivo añadido para provocar ternura y complicidad al lector con un pasado mejor) manos tres juegos de PSP. El niño, como no, fardaba frente a su amigo de los juegos que iba a comprarse. Pero no contaba con su padre.
Ahí estaba la figura paternal para decirle al hijo que sus notas habían sido pésimas y que no le dejaba que gastase su dinero en videojuegos. Dejando a un lado como podía el niño tener dinero para comprarse tres juegos de PSP de golpe (yo nunca he podido pegarme tal capricho)… ¿se puede ser más cruel? Quiero decir, ahí estaba el niño dando envidia a su amigo, ganándo prestigio social en una edad difícil… y el padre se lo niega todo (ya podrá, ya).
Pero respondiendo a la pregunta: sí, se puede ser mas cruel porque, después de negarle por activa y por pasiva que ni de coña le deja comprarse esos juegos, el padre alargó el brazo y coge el Brain Trainning para sentenciar: El único juego que dejo que te compres es este.
No sé a vosotros, pero a mi se me cayó el alma al suelo, casi ni me atrevía a mirar la cara del niño que, como imaginaréis, era un poema. Doy fe que el chaval suplicó de todas las maneras que un niño sabe suplicar. Y tambien doy fe que el padre no dió su brazo a torcer, aunque el niño mantuvo su orgullo y no accedió a comprar el Brain Trainning. ¡Chupate esa, padre!
Nintendo, habéis creado un monstruo.







