Loveless
April 10, 2007
El Western, como género, lleva tiempo vagando sin pena ni gloria. Alguien dijo una vez que, de hecho, el género había muerto. Entonces Clint Eastwood respondió con Sin Perdón , y todos los agoreros volvieron a su cueva, atemorizados por la Ira de Dios. Claro que después se rodó Wild Wild West, y los detractores volvieron a coger las antorchas. Ahora Brian Azzarello (autor de 100 Balas) retoma los revolveres y los sombreros de ala ancha en un cómic de la serie Vertigo que ya va a alcanzar la veintena de números en USA. En España acaba de salir el primer tomo recopilatorio. El nombre: Loveless
Siendo justos, yo no tenía ni idea de nada de eso. En la tienda de cómics quería llevarme algo nuevo junto a lo de siempre, vi el tomo, vi que era del autor de 100 Balas, vi que era de Vertigo y vi que era del Oeste. Así que lo pillé. Porque el Oeste mola, así, sin más. Tipos duros, sonido de revolveres amartillándose, ponchos mexicanos, duelos de rapidez, timbas de poker, frágiles sociedades, malos penosos que sabes que morirán… es que lo tiene todo.
Dejando a un lado mis cuestionables gustos, ¿de qué va esto? La historia se ambienta durante el fin de la guerra civil, en uno de los pueblos del bando Confederado (los perdedores). Es una época de novedades. Por un lado se ha abolido la esclavitud, por otro lado empieza la ola de racismo entre los sureños como rechazo a la victoria de la Unión y sus políticas. Entre este inestable clima, Wes Cutter vuelve al que fuera su hogar después de haber luchado en el bando sureño. Y hasta aquí puedo contar.
Los que esperen un 100 Balas en el Oeste pueden llevarse una pequeña decepción. Si bien los diálogos son marca de la casa y el estilo de dibujo es practicamente idéntico, argumentalmente no es tan complejo y mucho más lineal. Lo que no significa que sea malo, solo son cómics con diferentes pretensiones.
Respecto al mencionado dibujo, Marcelo Frusin parece haber abrazado con entusiasmo el mismo estilo de su compatriota Eduardo Risso (sí, lo habéis adivinado: 100 Balas) porque al principio debo reconocer que pensaba que era el mismo dibujante (debe constar que los colores son de Patricia Mulvhill, también de 100 Balas). Personalmente me gusta mucho el estilo de sombras que tienen estos dos dibujantes, y como lo usa Azzarello para ambientar la historia, todo un lujo para la vista.
Aunque es pronto para sacar conclusiones, pero el cómic promete, por sus primeros números y por quien está detrás. Sin duda se merece un vistazo ;)
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