Vaya, una serie regular de Predicador

November 28, 2006

(del autor de “Anda, van a sacar un pack de Silent Hill“… semana y media después del anuncio)

Con tan solo 6 números de retraso, os aviso que Planeta ha decidido decidió reeditar Predicador desde el principio en ejemplares de 48 páginas a 3,5€, para regocijo de cualquiera de vosotros que todavía esta perdido en la vida porque no ha leído la inmortal, imperecedera y magnánima (ahí es nada) obra de Ennis y Dillon

En realidad no tiene ningún sentido que os cuele esta noticia de hace un mes, pero ha sido verla y me apetecía hablar del cómic. Ya lo hice cuando terminé la serie regular con Norma (toda una proeza, eh), pero viéndola con perspectiva creo que no estuvo a la altura del cómic. Ahora quizá tampoco, pero será un mejor intento. (Y no, no me voy a limitar a decir que Predicador mola, aunque bastaría.)

La trama se desarrolla como una road movie donde nuestros protagonistas recorren la América mas profunda, si bien con un objetivo un tanto atípico: encontrar a Dios y hacerle responsable de sus actos, a hostias si hace falta. El detonante de todo esto es Genesis, una entidad fruto de un angel y una demonio, que se incrusta en el cuerpo de nuestro protagonista, el reverendo Jesse Custer. El ente está inerte dentro del cuerpo, pero le otorga al predicador el don de la Palabra, con lo que cualquier cosa que diga deberá ser obedecida sin rechistar. Y esto, creedme, tiene algunos momentos memorables a lo largo de la historia.

Si la estructura de la serie es digna de una road movie, el carácter de la historia y la personalidad de los personajes es influencia de los clásicos del Western. Esta personalidad queda reflejada en multitud de diálogos a lo largo de la historia. Si Clint Eastwood dijo con voz petrea “El Mundo se divide en dos categorías, los que tienen el revolver cargado y los que cavan, y tu cavas.”, Jesse Custer se desmarca con un “Cuando acabe contigo desearás que tu padre hubiera usado condón”. No tan elegante, pero efectivo.

Y es que hay quienes señalan a Predicador como un cómic de mucha violencia, descarado hasta decir basta y con diálogos que escandalizarían a los más rodados en esto de vivir. Y tienen razón. Ennis se deja llevar en todos y cada uno de los números, y cuando parece que acabas de vivir un momento insuperable, dos números más tarde estás dispuesto a arrodillarte a pedir perdón por siquiera dudar de la capacidad de sorprender que tiene Predicador. Lo mejor de todo es que nada es gratuito y permite el desarrollo de la peculiar aventura.

No puedo despedirme sin dejar constancia de los personajes: seguramente la mayor colección de extraños bastardos que haya conocido obra de ficción alguna. Ninguno te dejará indiferente, y no quiero entrar en más detalles porque yo conocí este cómic sin saber nada de él y lo disfruté como un enano (nivel 12)*. Solo una palabra: Cassidy, ese personaje resume todo lo que ha sido Predicador.

Como último consejo: no os toméis a Predicador en serio, no busquéis nada más de lo que es: un cómic para pasarlo muy bien, con ciertas reflexiones en voz alta sobre las relaciones humanas. Disfrutadlo, ojalá pudiera hacerlo yo como la primera vez.

*chiste malo

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