Probando Songbird 0.2

October 31, 2006
Via Marianitu descubro una guía ilustrada de instalación del Songbird 0.2, el reproductor multiplataforma de la gentecilla de Mozilla (ya sabéis: Firefox y Thunderbird). Me he saltado algunos pasos de la guía pero aun así ha arrancado Songbird, lo cual sigo sin explicarme… ya me dará algún fallo, digo yo

Después de haber trasteado un rato con él, sólo puedo decir que el reproductor promete, pero por ahora está bastante verde (lógico siendo una beta para desarrolladores). Promete porque la integración con los servicios web va a dar mucho juego (wikipedia, last.fm, buscadores para letras de canciones…). Promete también porque el aspecto está muy cuidado (sobre todo con el skin blanco).

Pero defrauda en algunos aspectos. Lo más sangrante es que, ironicamente, promete con aquello de “queremos ser el Firefox de los reproductores de música” que pregonan sus desarrolladores. Y vaya si lo consiguen: 71 megas de RAM ocupada, mientras que iTunes apenas llega a 20 (en mi iBook G4). Vale, podemos achacarlo a que se trata de una versión para desarrolladores, pero viendo lo que ocurre con Firefox en Mac no sé si darle el beneficio de la duda, maxime cuando solo el 8% de los usuarios actuales de Songbird lo hacen desde un Mac.

Dejando de una lado la estabilidad y rapidez de la aplicación, flojea en muchos aspectos por mucha integración web que tenga: no tiene soporte para carátulas de los discos ni para incluir las letras de las canciones (esta muy bien poder buscarlas desde el propio reproductor pero, ¿por que no puedo almacenarlas en el archivo una vez las haya encontrado? es absurdo y desaprovecha su potencial), tampoco almacena el número de veces que se ha reproducido cada canción, algo que puede parecer una tontería pero que con las listas inteligentes gana mucho. La barra lateral esta un poco desordenada. Ya que toman la base del iTunes (algo lógico, ¿no se parecen todos los navegadores web? ¿por que no van a acabar convergiendo todos los reproductores?), deberían haber incluido la posibilidad de crear carpetas para ordenar las listas de reproducción. Por último, el reproductor pasa olímpicamente del Exposé de Mac, algo muy muy tocapelotas.

En definitiva, promete. Tienen que pulir muchos detalles (especialmente la carga del sistema) pero algún día puede plantarle cara a iTunes con todo el tema web, aunque queda todavía muy lejos del, en mi opinión, mejor reproductor que existe: amaroK. ¿Para cuando una versión Mac de este? Y nada de X11…

Primer mes de Erasmus: Creta

Ayer conocí a un nuevo estudiante procedente de Suecia, había llegado el fin de semana y hasta el lunes no puedo hablar con nadie. Preguntándole que opinaba de Heraklion respondió con un escueto “Crap everywhere”, que viene a ser un “basura por todas partes”(por hacer la traducción mas políticamente correcta). Un fin de semana y ya lo ha pillado, los nórdicos son geniales.

Sí, es cierto, Iraklio apesta. Hay perros por todos los lados (creedme, no os lo podeis imaginar. Cuando un perro muere no va a al cielo, viene a Iraklio), el transporte público es un suicido lento y doloroso, hay zonas realmente descuidadas y los precios en ciertos lugares son prohibitivos (¡maldito turismo!). Sinceramente, no es un lugar donde uno pueda despertar su lado mas bohemio.

Con todo, me encanta vivir aquí, me empiezo a acostumbrar al carácter parsimonioso y amable de los griegos. Ya casi he hecho mía su frase σιγα σιγα (pronunciado “siga siga”, significa “poco a poco, sin prisa”). La comida es excelente y abundante, aunque no tanto como para poder borrar mi memoria.

Aunque duela admitirlo, todo mejora cuando nos vamos alejando de Iraklio, y los tres viajes que he hecho (Matála, Preveli, Chania-Elafonisi) no han hecho sino confirmarlo. La isla es increible, tiene unos lugares que apenas están explotados (en España ya habrían puesto 5 hoteles en linea de playa) y son, por muy cursi que suena, preciosos. En Elafonisi sujetaba mi cámara impotente porque por muchas fotos que hiciera (muchas, muchas más de las que subí a flickr) era incapaz de hacerle justicia a lo que veían mis ojos. Quizá tan solo sea un pobre diablo del centro de España que con un poco de agua se emociona… quien sabe.

No he vivido otros Erasmus, pero si alguien me pregunta si Creta merece la pena o no, a estas alturas respondería que sí.

&bull &bull &bull