De regreso

August 21, 2006

Del viaje poco puedo decir, una maravilla de sitio y de gente, desbordando simpatía por todos lados. Quizá demasiada gente, pero en ningún momento fue un agobio. Lo peor del viaje fue, sin duda, que durante el trayecto en autobús me olvidé la cámara de fotos y el móvil en el autobus (sí, sí: la cámara), además me di cuenta bastante tarde y ya no podía hacer nada. Después de muchas llamadas nos dijeron que el inventario se haría cuando el autobus volviese a Madrid desde Cambrils (en otras palabras: vaya olvidándose de la cámara). El comienzo de las vacaciones no podía ser peor.

Al día siguiente ya me había olvidado de mi estúpida cabeza y disfrutaba (casi) plenamente las vacaciones, al fin y al cabo no servía de nada preocuparse y estropear las vacaciones. Ese mismo día recibi una llamada de mi familia: el conductor había encontrado el móvil y la cámara, habia buscado números dentro de la agenda del movil y había contactado con mi familia para poder devolverles los objetos. En fin, apenas si podía articular palabra: aun hay esperanza para el género humano, y yo que pensaba que la honradez era del medievo. Poco más puedo añadir, me acordé mucho de la genial frase que sirve de comienzo en Match Point: Aquel que dijo “más vale tener suerte que talento”, conocía bien la esencia de la vida.

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