Here comes the Revolution
September 16, 2005

Todos pensando que era un farol de Nintendo y resulta que la supuesta Revolución jugable va a ser verdad. ¡Y de que manera! Con apariencia de mando de TV, el nuevo mando incluyo sensor de movimiento y sensor de posición. Es decir, ahora tu mueves a tu personaje. Además permite la posibilidad de añadirle periféricos (aparatejo de la izquierda, el stick analógico). ¿Y como afecta esto a los juegos? Veamos…
Un FPS de toda la vida (Doom, Half Life, Quake..), con el mando analógico manejamos al personaje mientras que con el mando “gravitatorio” elegimos donde queremos que mire el personaje, es decir, donde apuntar. Y una vez apuntado, usamos el gatillo de detras del mando y a disparar. Por fin los FPS de consola estarán a la altura jugable de los de PC con teclado y ratón. Lo mismo para los juegos de estrategia, donde dirigir batallones con un movimiento de brazo estará a la orden del día. Otro ejemplo: juegos de conduccion. Ponemos el mando en horizontal y ya tenemos ahí nuestro volante.
Y todo esto con género clásicos, pero donde realmente creo que brillara el nuevo producto será en los juegos que saque Nintendo. Vamos, imaginad un Wario Ware aplicado a la Revolution… todo claro, ¿no?. Y tened claro que tendremos un Nintendogs en toda regla.
Lo que yo veo es que para según que tipo de juegos es todo un inconveniente (juegos de fútbol o de lucha, por ejemplo). Aunque ya han dicho desde Nintendo que no será un problema jugar con los juegos tradicionales… ¿un mando aparte más? prefiero pensar que aprovechara que se pueden conectar mandos de la Gamecube (sería lo lógico)
Así que por ahora, ¿que tenemos? Descarga de juegos clásicos (NES, SNES, Gameboys), retrocompatibilidad con Gamecube, online gratuito y vía wifi. Ni un sólo juego y a mí ya me han vendido la moto. Quizá sea porque estoy un poco harto de jugar a lo de siempre y me encanta todo lo que sea riesgo e innovación en los juegos, como por ejemplo el Donkey Konga o el maravilloso Fable. Por supuesto que disfruto de lo clásico, pero siempre viene bien que alguein se arriesgue innovando






